El amor es ideológico, por Sol Giles

1336824272D-1
El amor es ideológico.
No tiene excusas, ni peros.
No finge ni blasfema.
Sabe ser guerrero inquebrantable,
como perfume de jazmín.
No se corrompe, no se cansa, no se sostiene.
No se detiene en el esfuerzo.
Una vez que se elige, no se para de elegir.
Es o no es. Y ahí está la cuestión,
de todo.
Por amor se madruga y no se duerme.
Se aprende a ser paciente.
Se acepta y se entrega.
Se camina al fin del barro, si hace falta.
En vida se ama,
y después también.
Porque el amor trasciende.
No conoce de embestiduras, órdenes o milagros.
Es lo que se hace
después de lo que se dice,
si es que decir hace falta.
El amor aparece a la vuelta de la esquina
y justito cuando parece más fácil que los sueños sólo sean utopías.
El amor es realidad.
Es el primero de los principios y el final que nunca llega.
Amor
es Carlos Mugica.
Por eso cuando se lo recuerda
el tiempo parece detenerse
y los homenajes quedan chicos.
Cuando se recuerda a un compañero
se lo extraña
se lo llora
y se lo acaricia con la memoria.
Pero nada de eso basta
si muere inerte en la congoja
si es sólo una rutina de calendario
o un momento nomás.
Amar es tener una causa que incluya más que a uno.
Amar es dar.
Todo,
por todos,
y que venga lo que venga.
Qué diferencia hay entonces
entre amar y militar.
El amor es ideológico.
Amor
es Carlos
Mugica.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s