#NiUnaMenos: Siguen llegando textos para concientizar sobre la violencia de género

En esta entrega, les presentamos textos que viajaron por la fibra óptica desde Olavarría, Moreno, Haedo, Córdoba Capital y Ayacucho para llegar a esta página y decirle NO a la violencia de género. Leélos y conocé a las autoras:

niunamenosdiego

Pintura: gentileza de Diego De Luca.


#NiUnaMenos
Ella, una zorra
una zorra que
quiere provocar
y muestra
lo que no debe

No lava, no plancha
más
“es una vaga”
ahora quiere laburar
y además
ser bien paga.

Es una puta
vive libre su
vida
y tiene sexo
con quien quiere.

Ella, rubia,
naturalmente tarada,
biológicamente humana
socialmente zorra.

Ella, su falda
es corta
sus piernas largas
sus pechos grandes.

Le habla a los hombres,
ergo,
ella buscona
ella busca
ella insinúa

Ella no se lo buscó

Ella es la zorra
que no podes dominar
que te dio vida
y encima queres golpear

Es la puta
que
te vuelve loco
que te rechaza
porque de su cuerpo es
única soberana.

Es la tarada,
la zorra,
es la yegua que te gobierna…

Y no lo olvides,
Ella
es
la puta que te parió.
la puta que nos hace parir.

la puta que parimos todos los días.

Micaela Baraibar (Moreno, Buenos Aires). Podés leerla en http://vuelomasalla.blogspot.com.ar/.


LA ESPERA

Pinchan mucho estas ramitas en los ojos y tengo algunas en la boca. Me cuesta respirar. Que tarde debe ser… Tengo ganas de estar en mi cama con mis sábanas y mi colcha de lanita. No hace frío pero tiemblo. Casi no veo, estoy todavía en el caminito cerca de la fuente del parque. Me doy cuenta porque entre las hojas secas rotas puedo sentir las pelotitas, esas rojas que tiene una planta de acá, las que juntamos con mi sobrina Ana cuando venimos los domingos. ¡Qué dolor!, todo me duele, las piernas no las puedo mover y estoy mojada, creo. Si pudiera estirarme, pero estoy tan cansada.
¿Cuánto tiempo habrá pasado? ¿Mamá ya habrá notado que no llegué? ¿Se preguntará por qué no avisé que llegaría tarde de la facultad? ¿Por qué no llamé?
Si solo salieran a la calle a buscarme con papá. Estoy tan cerca. Pero no me puedo mover, tengo un sueño… pero no puedo dormirme, tengo que aguantar, alguien va a pasar. Alguien me va a ver.
Si no hubiese bajado una parada antes del colectivo esto no me pasaba. La próxima era la esquina de casa, ¡qué estúpida!. Quería caminar un poco, quería pensar si les contaba hoy o mañana lo de la beca. Me dieron la beca. Me parece que me sangra la nariz. Tengo el pelo y las hojas pegadas en la cara.
De haber seguido una parada más, ese bruto, al que ni siquiera le vi la cara cuando me empujó por la mochila, capaz que no me agarraba. No me traía con esa punta en la cintura hasta acá, justo al fondo del sendero de la plaza. Ahora esta oscuro y no pasa casi nadie. Estoy temblando pero tengo calor y más sueño y la cara fría, pegajosa.
Lo que más me dolió fue la última patada, la que me dio en la cara mientras se subía el pantalón y yéndose me decía puta, hija de puta.
¿Llegará mamá antes de que me duerma? Pasaron unos perros cerca, me olfatearon y siguieron, creo que escuché voces a lo lejos, pero no sé. Tengo tanto sueño.
Ojalá lleguen.

Trinidad Mujica (Ayacucho, Buenos Aires).


ADRIANA

Se parece a la anestesia del dentista:
puedo sentir el corte de la carne
el olor a hueso muerto flotando sobre mi cara
el momento exacto donde la sangre calienta
enorme, la boca.
Sin embargo, se quedarme quieta
con los ojos bien abiertos.
No es cosa de perderse el espectáculo
de la profanación del alma.

Laura Ayesa (Olavarría, Buenos Aires).


(Sin título)
Te dicen:
¿Y vos qué hiciste

¿Y vos qué hiciste
¿Qué hice para qué?
Y recordás el golpe,
el asfalto,
Que te persiguiera esa madrugada,
Que llegara borracho,
Y te dijera puta,
Los celos, mirá cómo me haces poner, decía,
Y recordás la manera en que sus palabras
Te odiaban
Te hacían pequeña,
Insignificante y vacía.

Vos no querías
Y por eso te violaba
¿Y qué hiciste?
Haber confundido amor con tortura
Eso hice.
Haber sentido que era merecido,
Sostener el silencio,
quedarse muda,
Aceptar el dolor como quien acepta un nombre,
Eso hice.

Pero ya no.
Un día dije no
por eso estoy viva
Y escribo
y pienso:
que hice lo que pude.
Pienso en las que ahora callan,
en las que están en silencio,
las que todavía faltan,
las que faltan.
Entonces toco mi cuerpo
(Ahí donde quedó la llaga),
Y agradezco que un día dije basta
Eso es lo que hice.

Carolina Giollo (Haedo, Buenos Aires).


(Sin título)
Él estaba frente a ella:
la desdibujaba…
un cuerpo
sin palabras,
lágrimas que tiñen
una cocina.
Mira esos árboles
y se emborracha de aire vespertino.
Vuelve a ese lugar
y corre, no se queda.
Asesina la inercia,
la estática, el miedo.
Siente que puede recuperar
sus pedazos.
Pero el alma no recibe
lo que duele.
Dar movimiento a la inconsciencia.
agonía de no poder elegir otra muerte.

Maria Loneliness (Córdoba capital, Córdoba).


La pasión de María Eva
Primera estación.
María Eva, es condenada a subordinación eterna por nacer de una costilla.
Segunda Estación.
María Eva, es condenada por obligar a el pecado a cubrirse el cuerpo parir con dolor.
Tercer Estación.
María Eva, es fecundada sin preguntarle si lo desea.
Cuarta estación.
María Eva, es obligada a parir en cualquier sitio.
Quinta Estación.
María Eva, es despojada de su hijo.
Sexta Estación.
María Eva, no puede salir a la calle sin que las costillas reclamen su propiedad.
Séptima Estación.
María Eva, es obligada a tener sexo.
Octava Estación.
María Eva, muere quemada por bruja.
Novena Estación
María Eva, muere de un tiro
Décima Estación
María Eva, es violada
Undécima Estación.
María Eva, es sometida por su padre.
Doceava Estación.
María Eva, muere en abortos clandestinos, es víctima de la trata, es una niña que tiene que ver a un hombre mostrarle sus genitales, es una mujer que no puede elegir con su cuerpo, Muere.
María Eva, no tiene suerte, nació mujer y las mujeres no resucitan al tercer día.

Claudia Almada – LetrasNegras

 

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Un comentario sobre “#NiUnaMenos: Siguen llegando textos para concientizar sobre la violencia de género

  1. Siempre en proximidades de la marcha del 3 J, siempre porque no haya ni una menos… ni una más, va este poema para leer en voz alta. Respetando los exclamativos; aunque muchos no LAS respeten…
    Es una pena, una verdadera pena, que debamos escribir estas poesías porque “algunos” usan los exclamativos (y muchas otras horrendas cosas) para lograr el objetivo de UNA MENOS, UNA MÁS.
    EN POCAS PALABRAS
    Llanto.
    ¡Golpe!
    ¡Golpe!
    Llanto.
    Risa.
    ¡Golpe!
    No quiero. Llanto.
    ¡Golpe!
    Feto. ¿Ahora, ayer, mañana?
    ¡Golpe!
    Aborto. ¡Llanto!
    Sexo. No… o sí…
    ¡Golpe!
    Llanto.
    ¡Golpegolpegolpe!
    Llantollantollanto.
    ¡Golpe! Llanto. ¡Golpe!
    Llanto. Pequeño llanto.
    ¡Gran golpe!
    ¡Mucho golpe!
    Ínfimo aliento…llantito… Último aliento.
    Suelo y derrumbe.
    Ladrillo.
    Polvo.
    Fosa. Sin llanto.
    ¿Llanto?
    Golpe, golpe, golpe, golpe.
    Puños hachas.
    Árboles y bosques femeninos.
    Mujeres taladas.
    ¡Golpe!
    ¡Siempre golpes!

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