Trabajos de los chicos de Moreno en la Segunda Jornada

El segundo encuentro de “Vivir en el corazón de una palabra” se realizó esta vez junto a los chicos y chicas de los CAJs de Moreno (Escuela de Gestión Social “Julio Cortázar” y ESM N°11 “Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”). Leímos a Conti y Oesterheld, debatimos, escribimos acrósticos, cadáveres exquisitos y cartas a nosotros mismos en el año 3015. Reflexionamos sobre la amistad, la memoria, el presente, la cumbia y la protesta. A continuación, compartimos algunas de las producciones:
(VER MÁS EN https://vivirenelcorazondeunapalabra.wordpress.com/).
Acrósticos colectivos

CONTI:
Charlemos
Olvido
Nunca
Tiempo
mIlitancia

OESTERHELD:
tiempO
dEsaparecidos
paSto sintético
miliTancia
libErtad
Revolución
Honestidad
Expresión
sícaLos
conDena

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Acrósticos individuales

AGUSTIN:
Argentina
Guía
lengUa
deSarrollo
quinTo
olvIdo
Nación
Agustín Ríos

GONZALO:
aGuante
lOcura
Negro
paZ
cumbiA
viLlera
pasiOn
“Aguante la locura, siempre que estés en paz, la cumbia villera es mi pasión, no me juzguen porque no es ser negro, sino protestar!”
Gonzalo Daniel Vicente

WANDA:
Walsh
Amor
militaNcia
viDa
Arte
Wanda Beláustegui

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CAMILO:
Corazón
comunidAd
Memoria
Identidad
acumuLación
cartOn

“Tanta acumulación en corazones de cartón, no lograrán vencer la memoria de una comunidad con identidad”

ORNELLA:
(h)Onestidad
Rulos
Nerviosa
Estrella
Libros
Lástima
Alegre

JAZMÍN:
Jazmín
Ambrienta
Zaparrastrosa
M
Increíble
Negativa

PELUSO:
Pesado
Experiencias
Libertad
U
Sociedad
crOmanión
Ornella Jazmín Peluso

ADRIÁN:
Amor
raDio
interioR
optImista
Anarquía
imaginacióN

“El que inventó la pólvora (Carlos Fuentes). Viva Méjico!”

FAUSTO:
eFiciente
confiAnza
astUto
Stand up
Tranquilo
amOroso

Con las palabras del acróstico:

“Juventud e inocencia
poco a poco recuperada
pese a un gran tiempo
hoy nuestras luchas
están casi acabadas”
Jonathan Rodríguez

Estilo
Nación
Zapato
Oeste

   cósMico
   destAcable
        eXtremo
          Informado
         Militante
         Inquieto
         Libre
         Imbécil
         Amable
 pacieNte
         Osado
  escéPtico
         Alegre
      paZ
 
Enzo Maximiliano Paz

Del grupo que trabajó con textos de Haroldo Conti: ¿Qué pasaría si nos encontráramos con esa persona que hace tanto no vemos?

“Ella mira hacia la ventana, con esa nostalgia que la caracteriza, luces atenuadas, sabor a mate por las manañas y esa fragancia que me lleva a mis años más tiernos. Extraño esas conversaciones que se extendían hasta la salida del sol.
A veces me pregunto qué estarás haciendo, pero después pienso, y ya lo sé, estás en algún lado haciendo del mundo un lugar más brillante.”
Nicolás Satovich
E.E.S Nº11 “Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”

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JORNADAS DE LECTURA Y ESCRITURA CON ADOLESCENTES EN EL ECUNHI

Este sábado a las 15 hs. continúan las Jornadas de escritura y lectura para adolescentes: Vivir en el corazón de una palabra, en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi). En este segundo encuentro trabajaremos especialmente con los escritores Héctor Oesterheld y Haroldo Conti. Apoyan: Ministerio de Educación (Plan Nacional de Lectura y CAJ),CONABIP y Poetas Peronistas.

MÁS INFO: https://vivirenelcorazondeunapalabra.wordpress.com/11224157_10207478924354571_4257010159786959663_n

Poemas de Demetrio Iramain

Cómo lloraba esa niña, cuánto

¿Quién parará esta lluvia?, se preguntaba santiguándose

la mujer que vendía paraguas en la espera del cortejo.

¿Maldecía la tormenta que la hizo

parar la olla es mañana, acaso?

Y si así fuera, ¿a cuál?

¿A la del cielo, pasada por agua, o

a esa otra, toda seca, que empezaría a caer

al día siguiente, unas horas después?

Cuando la caravana fúnebre pasó,

la señora –compañera, generosa, en perjuicio propio–

le regaló un paraguas con puntitos a una niña

que lloraba sin consuelo, mojada en partes iguales

por el cielo y sus ojos.

Y yo lo vi. Juro que lo vi.

No era una escena de otro tiempo,

la imagen borroneada de un documental

en blanco y negro, no.

Otra cosa era, otro momento de la historia;

mas el país es el mismo.

Néstor iba adentro, quietito para siempre, según se dice;

frío de muerte, como afirma el parte defunción.

El corazón tieso, más duro que el muro de

madera lustrada que lo contenía.

Llovía. Cómo llovía. Cuánto.

Yo no creía, sin embargo, que

el tipo estuviera allí.

No podía creerlo.

No quería.

Yo apenas si creía en el llanto de esa niña,

niñísima, y después más nada.

Cómo lloraba la mocosa, lejos

de cualquier pubertad siquiera.

Como esta democracia.

Y yo la vi. Lloraba.

Tenía una rosa roja envuelta en celofán que

había comprado a dos pesos el paquete.

Nunca un novio para que se la regale

un día, engalanado. Nada.

Qué va a conocer el amor esa pendeja

si tenía sus partes de amar listas para usar, pero

intactas todavía; sin estrenar, inéditas.

Como esta democracia.

Lloraba lágrimas de otros:

las de su abuela ama de casa,

eterna trabajadora en negro, ahora jubilada;

las de su padre con empleo por primera vez;

las de su mamá, madura ya, estudiante inicial

de la faculta de ciencias naturales y exactas.

Lloraba con sus propias lágrimas. Eso.

Nunca sus otros conocidos se parecieron

tanto a ella. Fueron ella misma,

tanto que también fue un poco cada uno

de quienes estábamos allí,

anónimos, sin edad,

mezclados al dolor,

cosidos a él por un perno imperceptible,

empapados, mitad llanto, mitad lluvia.

¿Por qué otra cosa puede llorar

una niña en la edad del pavo,

florecida bruscamente un día

de octubre de 2010, al sur, bien al sur?

Así se crece por aquí, mi’jita,

en estos lares de más abajo de todo.

Si es necesario, sopapos para acariciar

nos saldrán por la verruga, y piedras

de la aorta sentimental, pero

venceremos igual.

Vendrán tiempos difíciles, sí, pero venceremos igual.

Ahora duerma, mi niña, y

no se preocupe más por nada.

Ya habrá tiempo para eso.

Juegue con sus muñecas, que

para ese sagrado derecho

–entre otros que ya comprenderá algún día–

vivió él.
WADO
Wado está desnudo cuando habla.
sus palabras van y vienen de él
al silencio ida y vuelta.
visitan al dolor de donde salieron y
regresan nuevas, temblorosas,
lentas como pasado que pasa todavía.
duelen en representación de lo que vieron.
traen hasta aquí la memoria
de lo que pasó,
de lo que no pasó.
todo lo que tiene Wado falta en otra parte,
sus padres por ejemplo.
lo que todavía no tiene el país
Wado lo conserva al final de su sí mismo.
calienta cuchillos de matar y los clava adentro de
la negritud de la noche.
en la ceremonia de su desenlace empieza
el mundo otra vez.
la tristeza y el sueño se parecen a
la distancia que los diferencia y
a la vez los hermana.
la palabra busca a Wado como
ciego que pregunta a su deseo
sobre el sol.
hace día, hay música en la calle,
cuando ambos, sedientos
uno de la otra,
al fin se encuentran.

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Foto: en la lectura de “Boedo homenajea a sus poetas”, en la Biblioteca Popular Arturo Jauretche.

(*) DEMETRIO IRAMAIN es poeta y periodista. Nació en Buenos Aires, en mayo de 1973. Cursó la carrera de Sociología de la UBA. Es autor de los libros de “Poemas de mi yo concurrido” y “Tanta flaca infinitud”. Sus poemas integran las antologías “País de Vientre Abierto”, “Legado de poetas”, “Si Hamlet duda le daremos muerte”, y “Resistencia en la tierra. Antología hispanoamericana de poesía social y política” (editada en Colombia, por Federico Díaz Granados -compilador).
Desde julio de 2003 y hasta 2008, tuvo a su cargo el Periódico Madres de Plaza de Mayo. En la actualidad es el director de la revista ¡Ni un paso atrás!. Es columnista político del diario Tiempo Argentino, y escribe regularmente en el sitio Diario Registrado.
Entre los trabajos más destacados que publicó en la editorial de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, se encuentran: “Una historia de las Madres de Plaza de Mayo (la historia de las Madres en 12 capítulos)” y “Las manos de las Madres” (textos sobre los miles de testimonios, fichas, cartas, telegramas y fotografías conservados en el archivo de las Madres de Plaza de Mayo, en colaboración con Nilda Garré, Daniel Ballester, Osvaldo Bayer, Ulises Gorini y Adriana Puiggrós).
Actualmente, es el responsable de prensa y comunicación del Programa “ATAJO”, de Acceso Comunitario a la Justicia, dependiente del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
Durante años fue delegado gremial de los trabajadores judiciales del fuero de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Desde abril de este año se encuentra en la construcción del nuevo sindicato de empleados judiciales, SITRAJU, que acompañe la lucha por democratizar la Justicia.

Poemas de Tilo Wenner, militante de la palabra

Tilo Wenner nació en general galarza | provincia de entre ríos en 1931 | era narrador | poeta | traductor | periodista | tipógrafo | agricultor y dibujante | fue junto con luis massa | hugo loyácomo | simón kargiemann | juan carlos urruspuru fundador y animador de la revista y ediciones serpentina (1957) y de la escuela del espíritu experimental de buenos aires (ka-ba, 1959) |

vivió en escobar (pcia de buenos aires) | fue director de “el actual” en esa localidad | en 1976 fue secuestrado por la policía de escobar y está desaparecido |

publicó los siguientes libros de poemas: la pasión rota (1957) | cantos a mi amiga loca (1957) | kenia (1958) | magnético (1959) | faz de cordi (1959) | el pie del vacío (1960) | pájaro inteligible (1960) | uhr (1960 | transmutación (1961) | el libro de vidrio (1963) | la libertad la amistad el amor (1964) | algunas máquinas imperfectas (1969) | límite real (1972) |

Para leer más textos y conocer más sobre el poeta, recomendamos visitar http://www.tilowenner.8k.com/.

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selección de textos

Un día nos reuniremos

Un día nos reuniremos gran suma de minúsculas despiertas y conmovidas

Entonces derribaremos las puertas del tiempo injusto

Y no habrá nadie entre nosotros que llore por la causa de los ídolos mimosos

Nadie entre nosotros que nos delate con su canto de sirena a los señores de la infecundidad

porque habremos cerrado tanto nuestras filas que toda la ternura será nuestra

Entonces no habrá nadie entre nosotros con empacho divino

Los curanderos se comerán sus yerbas y se ahorcarán con sus cintas de medir

Nadie rebelará nuestro poder porque seremos todo el poder

No volveremos nuestros rostros cuando los niños nos sonrían

iremos de nuevo a la escuela con ellos

Entonces no habrá entre nosotros ningún indeciso

Los reclutadores se quedarán sin sueños en el infierno

Que les dejaremos por herencia

No nos sentaremos a medianoche en la cama a preguntarnos

¿sueño o estoy despierto?

Los mesías del valle no podrán ir a las montañas

porque ellas también serán libres

No dejaremos crecer las alas de ningún pichón de águila

Destetaremos los terneros mañosos

Un día nos reuniremos y romperemos todos los contratos de la providencia

siempre oportuna en desviar el agua y el aire de nosotros

No habrá invitados especiales entre nosotros

Decidiremos el mundo entre todos

***

Viviremos nuestros sueños

Los nuevos vendrán subrepticiamente.

Vendrán de la oscuridad de los tiempos.

Traerán un nuevo sentido de la vida.

Destruirán todas las acechanzas contra la vida.

Las madres y los niños se mirarán sonriendo.

Serán hombres aguerridos y cálidos.

Los ancianos en las puertas de sus casas y en las plazas interrumpirán por un momento sus conversaciones para hacer un signo de asentimiento.

Serán hombres de la tierra.

Vendrán de los cuatro puntos cardinales.

Banderas de todas las naciones flamearán unidas.

Las lenguas se fundirán en una sola voz clara.

Destruirán las máquinas infernales.

Los niños ya no morirán sin comprender.

Con los nuevos vendrán días claros y sin violencia.

La tierra que guarda a los que han muerto en lucha contra los malvados producirá brotes potentes.

Para siempre será mellada la espada de la injusticia.

Hermoso proyectos varias veces milenarios se sustentarán orgullosos sobre sus bases.

Se abrirán grandes espacios llenos de oxígeno.

Se inventarán nuevas reglas de juego.

La esperanza llegará a su plenitud y dará frutos sabrosos.

El esqueleto del pasado será sepultado en una sencilla ceremonia a la que asistirá todo el mundo.

Viviremos nuestros sueños.

(De su libro “Límite real”, Ed. KA BA, 1972.)

Ejercicio para marcar un nuevo tiempo

Estamos en el fondo en la base del pozo
sentados
El hallazgo en el rojo de los labios
En el verde de los ombligos
Descendidos y sentados en la base del pozo
El vértigo como una echarpe de angora recogida
y plegada en torno de los hombros
sin contrario sin mejor

En cruz de fuego las falanges

La clave de todas las cosas en el punto negro que derrama
el agua de las axilas

Las axilas, la torpeza maravillosa que concentra
y alarga los deseos

Es el pozo de los esqueletos de la arcilla con fiebre.
La máscara azul de la sangre monta su castillo
contra la vastitud del paisaje.

La ausencia en el interior de nuestras cadenas
raras y curvas
Ausentes y sentados descontamos la ausencia de la
ausente caliente y amorosa por la noche curva
y ausente

Es dura la tarea de tender un puente entre la ausencia
y nuestras caderas raras y curvas
“Sirven todas las curvas que conducen
a los cielos más raros”

Los destrozos han llegado hasta los nudos más nítidos
Eso ha sido siempre un furioso contra-golpe al vientre
En el fondo en la base del pozo retorcidos y
verdes
desvanecidos junto al pie de los movimientos frágiles

La llave ha recuperado todo su poder
discriminatorio
Discriminados y declinados en los tiempos desconocidos
Convertidos en el contenido más preciso de estas manos
Afirmados fuertemente a la base del pozo
Agilmente saltamos en la boca de la máscara azul

Marcamos un nuevo tiempo
Es un nuevo tiempo levemente inclinado al interior
de los actos.

Amplio horizonte abrázame

Es tan difícil no recordar a los amigos idos
El placer de una conversación
Esta brisa que me corroe la sangre y hace aflorar
la imagen más detallada de la mujer que amo
Me sobresalta lo que cae y camina en la noche de la memoria
Vengan y siéntense sobre mi corazón humillados,
los muertos con la palabra inconclusa de un proyecto
claro como el resplandor del sol,
la espuma del mar cuando la luna cruza las profundidades
del deseo
Latir, caminar, ascender, aprisionar los momentos
cargados de sustancias imponderables
Caer como en un sueño, como en un delirio
Flotar en un mar con peces helados que lloran el verano
extraviado entre las páginas preferidas del libro preferido
de la viuda.
Quiero decir que hay mucho de injusto para los que han
amado tanto, que tanto se han estudiado, que tanto
se han comunicado
Los compañeros, veo sus rostros cuando la metralla
destruyó la mecánica maravillosa de sus razonamientos
Les digo: compañeros los amo
Vivo porque ustedes han muerto ricos
Las voces de ustedes suben hasta mí como una invitación
para una gran marcha hacia un porvenir que encierra
todo el presente
Esta brisa suave, casi asesina, que fluye
entre la luna y mi cuerpo
Toda resistencia nos contamina
Toda contaminación trae impurezas, insatisfacciones
ocultas bajo el manto de una pureza insatisfecha
Somos de una madera muy extraña
Nuestro olor es indefinido
Nunca contiene toda la atención del universo
Que es una ardilla maniosa
Nada debe distraernos de un beso, un abrazo
Cuando más nos amamos más hermosos nos volvemos
Todo parece existir de una vez y para siempre
Esta brisa
No puedo decir que es esta brisa
Este silencio que en mi mente es como es amor
de nuestros cuerpos
Siempre está el cuerpo
A veces nos distrae es cierto
Sin él estaríamos distraídos para siempre
Sólo se puede tocar el cuerpo
Tocar también es hacer música
Hay luces que uno no puede arrancar de los puentes de la memoria
Tu pequeña mano morena en mi mano blanca
A veces me dan ganas de llorar como un niño hasta
entrar en un sueño lleno de bellísimos pezones.

El concurso de vidrieras

El concurso de vidrieras alusivas de la Fiesta Nacional de la Flor causó entusiasmo al principio y estupor después. El entusiamo corrió por cuenta de los participantes, el estupor lo aportó el jurado.
Había una vidriera en Escobar que despertó la admiración de cuanto espectador tuvo y que por su motivo alegórico representaba el trabajo, la poesía, la literatura, la pintura, las artes en general, bajo la influencia de la flor. Si el trabajo técnico era eficiente y cuidadoso, el artístico era magnífico.
Era esta vidriera, más que una posibilidad, un orgullo para Escobar.
También había otras vidrieras bien hechas y con buen gusto y contenido representativo.
Pero he ahí que el jurado olvidó todo esto y creyó que el concurso se trataba de poner flores por todas partes y la vidriera que tenía más flores, plantas y césped ganaba el premio. La cantidad era más importante. Lo representativo, lo espiritual, lo artístico y toda la fuerza expresiva de su profundo significado no tuvieron importancia. Se consumó así en Escobar otro asesinato más al arte, y van…
Escobar parece no estar preparado para estas cosas, y no lo estará mientras no se hagan actuar a jurados representativos y especializados, y con una reglamentación específica, porque es ahí justamente donde creo que está la falla.

Zapatero a tus zapatos dice un viejo refrán, habrá que aprenderlo si pensamos en 1965.

A la crítica cretinisante
Carta definición a Elizabeth Azcona Cranwell
EL CRETINO: “No soy Dios para condenar”
EL POETA: “Pero tampoco eres Dios para salvar”.

Cuando un crítico se acerca a la obra de un poeta no tiene derecho a una fácil ingenuidad, la ingenuidad en un crítico es ignorancia.
No se busque concesiones en mi poesía.
Mi poesía es un difícil aprendizaje para encontrar habitable y hasta bello el caos. La claridad es una acotación marginal al mundo de la poesía. La condición de “ser ahí” a cuenta del alemán; el “sentimiento del absurdo” tengo conciencia que en última instancia es una actitud pueril; la “dura realidad” vaya para los líricos.
El vacío como movimiento de la vida no es angustiante. La poesía (del “vacío”) en su movimiento, digo, es un movimiento que acaba con su iniciación, arrasa su propio fin, su propio principio; su fin no es algún fin, es un fin sin paréntesis, un absoluto y sin continuidad fuera de su absoluta redención del movimiento ejecutado por el cuerpo en movimiento… un cuerpo incandescente con su alma dentro, violentado por su pasión de querer el movimiento de sí mismo. Es la vivalencia (no ambivalencia) de la pesadilla-vacío. ¿Por qué el vacío siempre asociado a la angustia absurda? El vacío es punto de tensión entre la vida, la muerte y el mundo; el descenso de la presión atmosférica engendra los vientos, las hermosas y destructoras tormentas deprimen la mediocre claridad; la falsa poesía se denuncia sola, viene tejida de pueriles equivalencias. A nivel de la conciencia poética, “adivinar” es constatar. Niego la trascendencia, la fragilidad de la vida es absoluta, constato su presencia de fuego y compruebo maravillado que la oscuridad no es un defecto, sino realidad profunda, a veces lenta en su total revelación aterradora, bella y oscura. Lo claro no exige revelación, toda revelación no es clara; de ser así, para qué la revelación.
La necesidad es esencial a la poesía, y ésta un gesto de libertad total, es trágica y no dramática; me repugna el drama cristiano con su fácil solución.
Usted no entiende nada de los mitos, donde hay una solución busca una clave; “fijar” es la metamorfosis del verbo estático en acción, “soga, danza, escalera, árbol”, ver tratado de mitología. No se da usted cuenta de que no me conmueve el ilusionismo del bello solitario, sino la verificación de la vida y su eclosión; la trascendencia o la inmanencia son conceptos gastados.
El absurdo es un ser humano sin piel. “Vivimos el vacío refrescante de la vida”, es la vida desprovista de razones suplementarias; se convive con los terrores y se los encuentra bellos; desde la base giratoria del pozo.
Siempre la verdadera poesía se encuentra en las palabras inadecuadas. Mi confianza en el futuro es nula, me interesa la vida, toda mi poesía está bajo sus ojos como un movimiento de amor. La poesía es magia, deshacerse de la magia es practicarla: vivir su conocimiento, la reiteración en esta poesía es importantísima, siga su movimiento. El esfuerzo del poeta es la lucidez total o todo es una infamia. No hay derecho al equívoco, el mal ya no se puede hacer (ni por ignorancia), dijo Lautreamont. Su referencia a la poesía automática es malsana, oculta una intención gratuita. ¡Cuidado! Usted para salvar su falta de imaginación usa la expresión “obra inteligentemente controlada”. ¡Si soy un guijarro abandonado en la selva amazónica! Usted no escucha al poeta y es un mal al que nadie ya tiene derecho. Las tapias oyen, usted es sorda, lo lamento por usted.
Le ruego no superficializar con una ingenuidad que peca de idiota el texto de un poeta que está muy lejos de ignorar con qué materias experimenta.
Mi responsabilidad me obliga a no admitir se diga cualquier cosa a propósito de la poesía. Para mí, la poesía es lo importante, se está con ella o se está en contra de ella. No le doy el derecho al equívoco.
Atentamente,

17 de octubre por Nicolas Olivari

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17 de octubre

“Desde la negra barrera del otro lado de la villa,
donde el horizonte se fundía con la nada,
con salitre en la mejilla resecada
y una miel despavorida en la mirada
llegaron
los descamisados.
“Desde la fragua abierta cual granada de su sangre,
encajada en el molde de la muerte,
desde altos hornos pavorosos, crudo fuego enemigo
con las uñas carcomidas
y el cabello chamuscado en cansancio secular
sus mujeres desgreñadas por el hambre y sus crías
que no lloran porque miran,
llegaron
los descamisados.
“Sin más arma que el cansado desaliento que en sus trazos se hizo hueco
frente al río enchapado de alquitranes y petróleos,
solfatara de mil diablos expulsados,
del ansioso cielo antiguo de los pobres,
detenido en el asombro de su paso,
la pupila desbarrada en la angustia esperanzada
en un hombre que hace luz en la tiniebla,
que levanta todo aquello que se daba por perdido,
por perdido y para siempre,
llegaron
los descamisados.
“Desde el otro lado de los puentes destruidos
por la mano codiciosa de los despechados
con un grito silencioso en la grieta de los labios,
clamoroso, esperanzado,
latir azulceleste en las venas que se crispan,
levantando los racimos en las manos,
hacia un hombre presentido,
que vibraba delicado,
llegaron
los descamisados.
“Desde el taller cerrado y la fábrica con su cara
clausurada de bondad,
patinada
por el antiguo sudor de sus familiares,
invadieron la ciudad
y el grito fue invadiendo las conciencias
hasta hacerle claridad.
“Claridad junto al Líder recobrado
por su pueblo, el gran pueblo, solo el pueblo,
y para siempre… para siempre, desde entonces
es nuestro, solo nuestro, recobrado por el pueblo,
en aquel día de gloria que empezó oscuro y trágico
hasta hacerse claridad,
cuando el nombre iluminado,
mi prójimo y vecino, mi compañero y hermano,
lo rezaran con el alma, cuando llegaron
los descamisados.”

[Nicolás Olivari, publicado en Democracia, 16 de octubre de 1952]