CONVOCATORIA: Más poemas por la Memoria, la Verdad y la Justicia

Convocamos a escribir sobre el 24 de marzo y estos son algunos de los poemas que nos llegaron. Agradecemos a todos aquellos y aquellas que se animaron a escribir, que se atrevieron a sentir, y nos enviaron el resultado: poderosas poesías contra el olvido.

Si querés mandarnos el tuyo, hacelo por mail a somospoetasperonistas@gmail.com

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cuando amanezca, por Ana Gervasio

cualquiera dice dictadura
para nombrar la nada
dictadura sin sentido,
sin dolor, sin espanto,
dictadura para quedar al margen
vos, yo, el otro, aquel, ninguno.
mientras tanto el tío de Paula busca su nombre
en un árbol de la plaza de Liniers
y Claudia, Francisco, Azucena, César, Nora,
todos los demás,
arañan el cemento en la autopista.
al rato, desde la realidad cuadrada de una pantalla plana
el tipo grita que la revolución es un acto criminal,
que ser joven exige una mordaza.
el otro, el que cumple sueños en la televisión,
reniega de la edad para votar,
pero enseguida una maestra abrocha el cartel de deudor
en el pintorcito cuadrillé de un niño de tres años.
un estafador de almas brilla en internet:
la retahíla de nadies lo sigue en caravana
y dictan clases de amor de fruslería,
frases hechas que libran de culpa el corazón
y dejan impune el crimen cotidiano de la indiferencia
“prohibido el compromiso y la nobleza”.
seguimos como entonces,
tapando los cadáveres con la palma de la mano
escondiendo la mugre en las hendijas,
en la mirada quieta de los agoreros,
en el cine, en las veredas,
en las puertas bien cerradas de los ministerios
en esta cobarde manía de esconderme,
de ocultar mi alma mal herida.
sin embargo no todo da igual. aunque duela.
aunque sangre el desconcierto,
hay una mujer que apura el paso
en el invierno helado para alcanzar la vida,
fulgores tatuados para siempre
en el muelle de los pájaros
(eso jamás podrán destruirlo los imbéciles)
hay un tango que aún retumba
en la memoria de la voz ausente,
el amparo de abril en la madrugada incierta,
María y la risa luminosa de los niños
en la pequeña patria,
amigos que aún creen en la hoguera encendida
de los pueblos,
y mi madre, con sus ojos nublados
de artistas y de magos,
que hoy abrirá la ventana una vez más,
cuando amanezca.


La memoria no decae, por Ricardo Hirschfeldt
Hamburgo, Marzo 2016.

La memoria nos recorre
es un río no marrón
sino inmenso.
No cae ni se olvida
se multiplica
en cada uno de nosotros, nuestro
amigo, familiar o eterno amor
nunca silenciado
nunca dejado de lado
y siempre enarbolado
en cada marcha, en cada sonrisa recordada.
Donde el olvido no existe
donde cada uno camina
sabiendo el valor del eterno recuerdo
La memoria los recuerda
y se recuerda infinita,
enardecida.
Nos recuerdan, aunque no estemos
dicen ellos desde algún sitio lejano.
Nosotros los queremos a ellos, recordando
avanzando, viviendo las dificultades,
mirando de frente el inmenso camino dejado,
el calor reconfortante de saber que hemos crecido
en cada corazón que no olvida, los buenos actos
la razón de la lucha, nunca en vano, de aquella
lucha que no cede, que gana los primeros pasos
y se hace mayor.
Nosotros los seguimos recordando
como si hubiera sido ayer, el día macabro,
la cerrazón en la boca, el terrible día veinticuatro
la fecha que no cicatriza, que no perdona,
que pide continuamente justicia y más justicia.
La memoria no decae, recorre todo el tiempo, atraviesa con ternura
los nombres de aquellos seres queridos, los nombres
que han dejado a la nación un río portentoso de grandeza amada


“De ausencias y batallas por vencer”, por Victoria García Cánepa (Huanguelén, Buenos Aires).

Silenciosa madrugada
otoño de terror
El gris asfalto es testigo
del grito que no se oyó

La bestia infame olfateaba
buscó, encontró y condenó
Al peor de los destinos
Al más terrible dolor

¿Qué monstruo impune impregna
de niebla oscura y temor
las calles, los abrazos
a la vida y nuestro sol?

¿No sabe que bajo esa tierra
sembrada de odio y horror
mañana nacerán hombres
que no callaron su amor?

Tantos otoños de ausencias
y batallas por vencer
de búsqueda amarillenta
de esperar tantos volver

Tantas huellas y caminos
desandados y vueltos a ser
Pañuelos e ilusión bordados
de encuentro, de renacer…

¿No creyó, impune, la bestia
que tanto coraje hecho piel?
No creyó en la memoria activa
de inclaudicable acontecer

En la lucha colectiva
En nuestra batalla a vencer.


Sin título, por Alejandra Éboli.

Hoy siento que la frase “compañeros desaparecidos” se quiebra,
se transforma de repente en un oxímoron.

Están tan presentes, pero a su vez duele demasiado su ausencia.

Los sentimos en la plaza caminando a nuestro lado…
Los vemos tomándoles fuerte las manos a las madres y abuelas, sosteniendo nuestras banderas.
Caminan entre la multitud buscándose en los rostros de quienes podrían ser sus hijos.

¡Sí, los desaparecieron! Pero no lograron invisibilizarlos,
Cada día están más presentes, más aparecidos en nuestros corazones.


 

Tres poemas por Gabriela Vega Moreno

Rompamos la noche

Apuntaron al corazón
y la carne quedó sola
dormimos la noche ciega
de sueños
los ojos abiertos cerrados
como si pudieran ver
¿se mira cuando no hay latido?
se abraza al que mata
se devora al débil
la mesa es una guerra
donde nada duele
el hambre el alimento
y dulce el llanto.
Resistamos, compañeros
en éste insomnio
nadie vigila
dios se esconde detrás del fusil.
Antes que caigan los ojos
rompamos
el cielo con tambores
la luz aunque tenue
hará su pulso
en el vacío
el ancho de los sueños
en sus márgenes la tensión
la vida tiembla ante el destello
de la libertad.

Aire de murga

Tan urgente como el aire
que con esfuerzo respiro
el amor pájaro mudo vuela.
En la calle
un niño me mira
y desnuda de azul
la luna,
bebernos lo amargo.
Sus uñas
marcan la piedra
donde se esconde la dicha.
Le digo
que vacía estoy
con manos vacías
y sus ojos
buscan en mis bolsillos
un sol
que convierta el hielo en agua
el hielo
que corona y enfría los pies
de este mundo.
Entre el hambre y la voracidad
cae una lanza envenenada
dando al blanco de la fe
y aspiro la nicotina
de un cigarrillo interminable.
El niño mastica preguntas
tiene las piernas heridas
la inocencia acribillada.
En mi país
la alegría es delito
y hace tanto no sonrío.
Me mira y duda
si de la izquierda
mañana saldrá el sol
y miro su barriga grande
y el color de su piel
baña mis manos de arena.

Me falta el aire,
digo
y el niño se queda dormido.

Luz herida
A lo lejos canta un hombre
su voz hiere el paisaje
se inclina ante la tierra
y extiende las manos
invocando quien sabe que
El viento corre cuando habla
corre y me abraza en polvo
el viento mensajero llega
testigo de lo perdido
No se cómo sigo, madre, dice
adónde ir si no hay camino
conozco las hojas de los árboles secos
pero mis manos están verdes
me atan
y no me dejan dar ninguna flor.
Ojalá me cubras, madre, dice
si mis brazos ya no sirven
no hay sentido.
El viento sopla otra vez
y cubre al mundo en polvo.
Abraza al hombre la tierra
mi tierra acariciada
que el viento lleva
y traspasa.
No se fuga el viento en su soplido
tantea la soledad
de ojos, manos, corazones
desnudos
sin refugio.

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2 comentarios sobre “CONVOCATORIA: Más poemas por la Memoria, la Verdad y la Justicia

  1. Aplaudo la iniciativa de los iniciadores de la página, es muy importante, darnos a conocer, recorrer cuanto lugar sea posible con nuestros poemas, brindarlos como lucha y bálsamo , recordando los que no están con nosotros, alimentando la vida, recitando la belleza que no es poca, ni seria ni solemne.

    Ricardo Hirschfeldt

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