Poemas a Santiago Maldonado

c4a347b7-b3ec-4223-b3ae-0ad1c9e857e9-1-1024x576Convocamos, hace unos días, a escribir por la aparición con vida de Santiago Maldonado. Con la última noticia de que el cuerpo sin vida hallado en el Río Chubut es el de Santiago, el objetivo de la convocatoria se transformó, como lo hizo el sentimiento de quienes nos conmovemos por el dolor de su familia, y nos preocupamos por la gravedad de la actuación infame del Estado en la represión y encubrimientos sufridos por este joven solidario, de 28 años de edad, que ahora es una causa nacional y un hijo de todos. Sus familiares, con mucha valentía y fortaleza, reclaman por justicia, y piden  que “la muerte de Santiago no debe ser motivo de divisiones o pujas interesadas. Nadie tiene derechos sobre el dolor de esta familia, para la que pedimos respeto” (Comunicado completo: http://www.santiagomaldonado.com/comunicado-la-familia-2010/). El reclamo por justicia se hizo de todos.

A continuación compartimos una selección de los poemas que nos fueron llegando. Es un pequeño y humilde homenaje a Santiago, a quien le arrebataron de la peor manera los sueños y el futuro, y que ahora es una bandera por la defensa de los derechos humanos, y de los pueblos originarios.

Podés enviar el tuyo a somospoetasperonistas@gmail.com.


Santiago

Pierde el sentido

La liviandad de tu cuerpo en manos del perverso

Tu historia en boca del maligno

Que no valora nada

Que ausencia de sentimientos tiene

Y que no puede verse en tus ojos claros, que no se refleja

Opaca su alma, oscura y siniestra

Abre la boca solo y vomita su odio

Ciénaga tramposa en la que han caído

De la cual es imposible salir

Revolcándose en el lodo de la ciénaga están

Y de allí no van a salir

Pariste de nuevo a tu familia

Los alumbraste

Velando por vos están, te cuidan y te aman

Como hay un montón que en vos pensamos

Día tras día y noche tras noche

Esperando un desenlace, conjurando las miserias

Abrazando en el espacio imaginario a los tuyos y a vos mismo

Levantarás vuelo, pero los miserables se hundirán en su lodo

Que los que te negaron y pretendieron no verte guarden en sus ojos tu eterna mirada de luz

Y queden ciegos por ella.

Mariana Oyola (Tigre, Buenos Aires)


S/t

Qué le pasa a tu cabeza cuando piensa

Tu corazón late como siempre

O se distrae en los espejos de los shoppings

O prefiere hacerlo en el corazón desaparecido

Donde sea que esté

La mesa del medio día merma su luz

El pan sabe a remordimiento

El vaso es tan transparente como sus ojos

De agua

Santiago jamás pudo imaginar la malicia

Del prójimo

Nosotros no sabemos qué hacer con ella

Contamos los días porque en la escuela

Nos enseñaron matemáticas

El sol ha quemado los calendarios.

 


 

No sabemos

Salvo la lluvia  

La ñata contra

En un azul de frío

Ignorada canción popular

Aludida en el clamor

El no saber repite un nombre

Vemos

Por esos ojos

Ahora tiritando para siempre

Eternizados en el hielo de la desaparición

Son tus ojos, Santiago

Enredados en la barba feliz

Crecida de futuro

Ese tiempo tendremos que

Aprender a conjugarlo

Hasta saber que has vuelto

A abrazar tu amor de siempre

Tu corazón en nuestros corazones

Tu latido en el latido del viento

Hugo Luna


Preguntamos

¿Alguien sabe qué será de la vida de Santiago,

si anoche durmió bien,

dónde pasó la tarde,

en quién pensó mientras trataba de cruzar el río,

si tiene un par de medias secas para cambiarse?

¿Alguien lo vio volver a casa,

prender el fuego para entrar en calor,

llenar la pava a la mitad,

tirar la yerba de ayer en una bolsa?

Dice mi madre que no hay nada peor

que irse a dormir con los pies fríos.

Mamá,

un hombre solo frente a un ejército,

está desnudo para siempre.

Estela Zanlungo


A Santiago

¿Dónde estás Santiago?

¿Qué te hicieron? ¿Dónde estás?

¿En qué recóndito lugar del Ande quedó tu aliento?

¡Viles, crueles, impiadosos!

No tienen corazón porque no tienen alma.

Sangre, hueso, odio, rencor, odio.

Se enhebran en un solo tejido putrefacto, pero fuerte.

¿Dónde estás Santiago?

Lágrimas, gritos, cantos, silencios, llantos, llantos.

¿Cómo está tu pecho? Hundido, herido, roto.

Barro, ruido, motor, rugido. Impunidad.

¡Cínicos! ¡Hipócritas! Arteros, ruines, cobardes.

Peligrosos. Envueltos en la confusión de la mentira

más larga, más perfecta arrastrada hasta el presente

desde hace décadas.

¿Dónde estás Santiago?

Huella, río, dolor, hermano mapuche, hermano.

¿Ven tus ojos? ¿Miran tus ojos? Boca cerrada.

Aire, respiración, tierra, muerte seca.

¿Y tus manos? ¿Harán collares y trenzas?

Nudo, fibra, pelo, vereda, artesanía.

¿Qué pasó con nuestro pueblo?

¿Habla bien de nuestro pueblo?

¿Habla mal de nuestro pueblo?

Me interpelo. Interpelo.

¿Qué nos pasa?

Anestesia, hipnosis, estupidez, ignorancia,

altivez, soberbia, individualismo,

Egoísmo.

Complicidad.

Viviana Carolina Ribichich


Pequeño entre gigantes

Pequeño entre gigantes

mi pueblo de cordillera

de callecitas de piedra y montañas nevadas.

 

Pequeño entre bosques de cientos de primaveras

de Mapuches y hippies sembrando la misma tierra

morenos de las  provincias del norte, color y lumbre de los  países hermanos

aquellos que trajo el mar azulino calmo y los nacidos del río que canta,

mate amargo en el alambrado, cosechando fruta fina,

creando artesanía,

letras, música, discutiendo filosofía,

aprendiendo de las flores, de la tarde,

de tu vida tan distinta de la mía, que puso sabores nuevos a mi pecho y a este valle.

 

¿Qué le ha pasado a mi pueblo?

¿Quién ha colgado esta nube  que ensombrece las sonrisas

repartido pena ,rabia desencuentro?

¡Devuélvame a mi pueblo!

Devuélvale su caricia,

recuerdos de andar descalza sobre las costas del lago ansiando bailar contigo que sabes de chacarera para volver por la noche,  canturreando rocanroles

¿Qué le ha pasado a mi pueblo?

Devuélvame su cobijo

el abrazo de su gente su amigable confianza, lo locura de sus risas

la desatada cordura.

Devuélvame a mi pueblo, a mi andar despreocupada segura en cada esquina entre los miles de amigos

¿Quién se ha llevado los días de serena compañía, carcajadas, chicaneo, literatura?

¡Devuélvame a mi pueblo!

No puedo con este,

me quiebro en mil pedazos.

Devuélvame a mi pueblo y a Santiago Maldonado.

————————————-

Una pregunta atraviesa la lluvia

Una pregunta atraviesa la lluvia

se hace grito en la montaña

ola que asciende hasta los altos edificios

entra en cada casa

intempestiva,

viento feroz sobre el silencio de los oscuros corazones

que no alcanzan a callarla,

se eleva

se eleva

se eleva exigiendo respuesta

¡¿Dónde está Santiago Maldonado?!

 

Nieves Martinez (RÍO NEGRO).


FANTASMAS DEL PASADO

Las nubes desaparecen en el cielo

Cuando asoma la primavera

¿Dónde están?

¿Se esfumaron?

 

Las desapareció el sol

Estrella omnipotente

Leviatán brillante

Amo y señor de la vida

 

Una persona desaparece

En medio de la inmensidad

Llanura desértica

¿Donde está?

 

Una ruta

Un río

Una causa

Silencios cómplices

 

La desapareció el Estado

Leviatán oscuro

Camiones y celdas

Atraen fantasmas del pasado

 

Una persona es desaparecida

¿Dónde está Santiago maldonado?

No dejemos de preguntarnos

No permitamos que sea olvidado

 

LA TIERRA ES EL ALMA DE LOS PUEBLOS

El sol que brilla iluminando

Se pelea con las nubes

Buscan anularlo

Hay tregua en las sombras

 

Las nubes descargan su agua

Agua bendecida por el cielo

Agua que purifica la tierra

Agua que purifica los cuerpos

 

Tierra negra

Interminable horizonte

Nos obsequia alimento

Nos obsequia vida

 

Tierra que se la apropiaron

Los bárbaros blancos y sus armas de fuego

Llevaron la muerte

Oculta tras el progreso

 

Soplaron vientos de maldad

Civilizadores incivilizados

Violaron. Mataron

De la tierra a sus dueño despojaron

 

La pelea continúa

Desafiando los libros civilizados

escritos por los bárbaros

El horro en ellos es ocultado

 

La tierra es el hogar

Sabiduría antigua

La tierra es el alma de los hombres

Lucha popular

Valentin Pereletegui (Río Cuarto, Córdoba)


Yo no creo

que los ojos

de la historia

nos esperen

mucho tiempo

y tengan

la paciencia

de aguardar

lo que tantos

aún no vemos

Yo no creo

que el olvido

se olvide

de bien

recordarnos

que nada

que sea presente

se cuenta

en pasado

Mas bien creo

que al fin

lo peor

es andar

no viendo

derroteros

que todos

cargamos

por propios

y ajenos

Hoy alumbran

pupilas

serenas

como piedras

verdes

que preguntan

adónde

va el cauce

de un río

que crece

Yo no se

contestarte

Santiago

donde junta

su agua

la historia

que vuelve

a escribir

con tinta

ya usada

Ni se

contestarme

qué miran

tus ojos

de mirada

verde

sólo se

que ya

nos miraron

pupilas

urgentes.

———————————-

Hoy no escribo.

Hoy me desaparezco

en Santiago

corro de la policía

con Luciano Arruga

me silencio

en Julio López

atestiguando nada.

Hoy me despido

del trabajo

me corto la luz

el gas

y el agua.

Me encarcelo

con Milagro

y me quedo

bien callada

Hoy me escondo

en los burdeles

a los que llego

engañada

sin documentos

ni un mapa

que me devuelva a casa.

Hoy me meto en un sobre

que vota a la derecha

y me olvido

de ese berretín

tan dulceamargo

con que insisten

los poetas.

Ana Gomez.

 


Cierro los ojos y veo sus ojos

Mientras viajo al trabajo pienso en su nombre

Antes de desayunar me pregunto dónde estará

Cada hora que pasa, cada día tras otro no dejo de sentir tristeza y dolor por su ausencia.

Dónde está?

Qué hicieron con él?

Cómo no le pasa a todo el mundo lo mismo que a mí?

Como no sienten todos un agujero en el alma?

Dónde está Santiago Maldonado????

Dónde está?

El día que no grite, que me sea indiferente, que no sienta dolor, que no pregunte, ese día habré dejado de ser.

Paoli del barrio


PARADERO

(A Santiago Maldonado, desaparecido en democracia)

Tu cuerpo no andará tumbado

en los charcos del olvido

mientras la ciudad grite tu nombre.

Pasan días de naufragio

entre carteles, entre gente

que va y viene en la lluvia

esperando a que aparezcas.

Y quizás andes ahí

bajo la lengua del presidente

rompiendo los barrotes

que retienen compañeros

la bealdad patagónica

– ¿en qué momento

nos dejaste tan solos? –

caminante de la historia

vikingo del barro

brujo de la memoria.

Tu cuerpo no andará tumbado

en los charcos del olvido

mientras la ciudad grite tu nombre

Priscila Pauletich

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EL 17 DE OCTUBRE DESDE EL DIQUE

Por Hebe de Bonafini*

A pesar de que el 17 de octubre, ese día tan increíble, tenía sólo 16 años tengo recuerdos muy vivos, sobre todo porque tenía un pariente muy peronista y otro muy de las empresas, de los frigoríficos, de Swift y Armour, era gerente general. Imagínense cómo se enfrentaban en las discusiones.

En Berisso y Ensenada, sobre todo en Berisso, estaba la hilandería, los dos frigoríficos, la destilería: era un mundo de gente organizada. En ese mundo estaba Cipriano Reyes, que era hijo de un artista de circo uruguayo y al que madre le enseñó a leer porque no fue a la escuela. Reyes participó de la fundación del primer sindicato de la carne del país.

Su participación en la creación del sindicato de la carne hubiera bastado tal vez para hacerle un espacio en la memoria. Durante la llamada Revolución del 43, Reyes fue uno de los sindicalistas que integró la alianza que un sector del movimiento obrero (Ángel Borlenghi, Juan A. Bramuglia, José Domenech, David Diskin, Alcides Montiel, Lucio Bonilla, Luis Gay, Modesto Orozo, René Stordeur, Aurelio Hernández, Ángel Perelman, etc.) realizaron con un grupo de jóvenes militares, encabezados por los coroneles Juan Perón y Domingo Mercante, que se hizo fuerte en la Secretaría de Trabajo y dio origen el peronismo. En ese rol, Reyes se enfrentó a la corriente de la conducción de la Federación Obrera de la Industria de la Carne (FOIC), y participó del Día de la Lealtad, la histórica movilización obrera realizada el 17 de octubre de 1945, que obtuvo la liberación de Perón.

Esto lo cuento para que se sepa qué vi yo y cómo sabía qué pasaba con Reyes y cómo ya se enfrentaban las familias. Como les digo, un primo hermano era gerente general de los dos frigoríficos y otro era trabajador explotado por esos mismos, así que ya nos íbamos enterando.

La casa de mis viejos en El Dique daba a dos calles y por la 48 bis, como se llamaba, que es enfrente de la cabecera del río, empezaron a pasar carros y camiones y gente y nos decían que iban todos para Buenos Aires y que los estaba citando Cipriano Reyes. Venían por la 60, doblaban por el Hospital Naval y tenían que pasar por El Dique. Ahí la gente se trepaba, ya sea a un carro, camión, o colectivo viejo: todos querían ir, no importaba cómo ni dónde.

Nosotras, que éramos muy jovencitas y no sabíamos nada de política, salvo esas discusiones, nos reíamos y decíamos: “¿A dónde van a ir? No van a llegar”. Sin embargo, llegaron, porque después fueron millones.

Así que de ese día, a mí me quedó grabado ese desfile, con el canal del dique de por medio; yo vivía de un lado del canal y del otro pasaba la gente cantando y vivando, muy enardecida políticamente: era como una fiesta para ellos. Él que se quedaba abajo sabía que tenía que esperar otro camión, u otro, u otro.

Mucha gente en el dique guardó sus autos, porque había mucho radicales, y ya les había nacido el gorilismo. Muchos que tenían autos, camiones y carros no quisieron ponerlos a disposición. Eso me enteré muchos años después, no ese día. Yo no me explicaba por qué habían cerrado un aserradero y luego supe: para no prestar nada de lo que tenían.

Yo no sentí ganas de ir porque de mi casa no fue nadie, salvo mi hermano que fue a escondidas de mi papá, que era radical. Nosotros lo vivimos como quien lo mira de afuera. Es muy triste no haber entendido. Mis hijos a los quince años sabían un montón de política y seguramente se hubieran trepado a los camiones. Me da mucha tristeza que las mujeres en esa época no supiéramos nada de política, sino sólo ser buenas amas de casa, de lo cual no me arrepiento, pero me da mucha tristeza no haber comprendido esa multitud que pasaba y pasaba durante horas y horas.

Tengo muy vivo ese pasar y pasar de gente y me duele mucho no haberme trepado a ningún camión.

*Presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo

CONVOCATORIA: Poemas por la aparición de Santiago Maldonado y el respeto a los pueblos originarios

Convocamos a escribir poemas, prosas poéticas y cuentas que -a modo casi de panfleto- sensibilicen sobre la situación actual de los pueblos originarios en nuestro país. Como parte de ello, es imposible no hacer referencia a Santiago Maldonado. ¿Dónde está?

Podés enviar tus textos a somospoetasperonistas@gmail.com. Se podrán publicar en este portal y formar parte de fanzines a ser entregados gratuitamente en la vía pública.

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Ciclo “Conversaciones Ciudadanas” en La Plata

HORACIO GONZALEZ Y FLORENCIA SAINTOUT INAUGURAN EL CICLO CONVERSACIONES CIUDADANAS

La coyuntura político-cultural del país. El vaciamiento de la Biblioteca Nacional. Su nuevo libro. La construcción de alternativas desde la acción. Los frentes culturales más allá de las resistencias.

¿DÓNDE?

En el Espacio para las Artes La Casa de las Tías, Calle 49 nro. 1119, La Plata.

Allí estaremos acompañando la actividad con una lectura de poesía.

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